Las fases lunares

Muchos de los problemas y trastornos que experimenta hoy día la mujer, se debe a que vivimos desconectadas de nuestra naturaleza, se nos ha olvidado lo importante que esa conexión nos brindaba, bienestar creatividad y crecimiento de nuestras potencialidades. Nuestro biorritmo ha sido alterado por todo lo artificial, superficial y banal. Y así vamos, perdidas entre nuestras hormonas, emociones y cambios energéticos. Simboliza nuestra necesidad de amor, de pertenencia, de comprensión.

Antiguamente el ciclo de la mujer estaba conectado al ciclo de las lunas, pues la luna y la mujer con cíclicas, femeninas y receptivas. Lo más triste de todo esto es que, ese conocimiento se va perdiendo para las nuevas generaciones que van llegando, y lo único que hacemos es someterlas al estrés y al aparentar.

Miramos al cielo y la vemos ahí brillando, sin comprender el mensaje que tiene para nosotras.

LUNA MENGUANTE es momento de ir hacia adentro, al fondo de las cosas.

LUNA CRECIENTE ir hacia afuera, estamos más sensibles al entorno y hay una necesidad de expresar los sentimientos. Aflora el instinto de reproducción y la sexualidad.

LUNA NUEVA no hay contacto con el entorno, por 5 días hay un sentimiento de soledad, podemos sentirnos abatidas y sentir una carencia de amor.

LUNA LLENA las emociones se disparan, el ciclo del flujo y reflujo, en luna llena podemos ver bien quienes son nuestros amigos y enemigos, esto es aplicable a nuestras luces y nuestras sombras. Aquí también podemos sentir una necesidad de abrirnos o cerrarnos.

Además debemos de tener en cuenta que cuando una mujer pasa a la fase de la menopausia, ciclicamente le va a seguir influyendo, pues esa energía que antes empleaba mes a mes hacia afuera, ahora se retroalimenta internamente, haciéndola más poderosa si cabe.

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