Morgana

Espíritu de lucha

Intuición y autodisciplina

Hasta entrado el siglo XV la mujer celta se pudo mantener en un plano de igualdad para con el hombre, podían atesorar riquezas incluso ser cabezas de familia. Muchas eran consideradas poderosas mujeres guerreras natas. Algo incomprensible para los romanos y griegos que no entendían ésta libertad otorgada.

Decía Julio César que una hembra celta iracunda es una fuerza peligrosa a la que hay que temer, ya que no es raro que luchen a la par de sus hombres, y a veces hasta mejor que ellos.

Morgana, diosa de la tierra, la vida y los ritmos, hermana del Rey Arturo es una sanadora, sanaba las heridas de los que combatían, mujer que sabe y conoce su cuerpo, una mujer de gran poder capaz de efectuar grandes cambios a través de su autodisciplina e intuición. Es capaz de renunciar si ello implica un bien común. Hablar de Morgana es hablar de una energía de generosidad, de convicción firme y noble pero también exigente. También te cuestiona si estás conectada a tus propios ritmos o por contra vives al ritmo de los otros ,comer, dormir, descansar, ejercicio físico, hacer el amor, uno de los mayores errores que cometemos es desconectarnos de nosotros para complacer a los otros. Vive y fluye al ritmo de tu corazón. Cuando ésta energía se encuentra en desequilibrio tenemos que hablar de sentimiento de frustración, manipulación, de caprichos y falta de empatía, conducta que propicia a la misma persona origen de todos sus males.

Morgana también tiene un significado más profundo es ese lugar donde surge la magia curativa en cada uno de nosotros, el centro de sabiduría y curación.

Si estas leyendo este post y Morgana ha llamado tu atención quizás es el momento de plantearte cambios en tu vida ya sean los externos y cotidianos, como también los internos y personales, debilidad de carácter, timidez, miedo, temor, dificultad para marcar límites, entre otras. Simboliza la transición, el crecimiento y un desarrollo paulatino lleno de muchas transformaciones, donde podrás emerger siendo tú misma, libre y sin ataduras. Búscala en tu interior, es la pasión y alegría, capaz de disfrutar de una tormenta como de una tarde de playa. Solo muriendo es que renacemos, morir a un antiguo yo, para dar paso a nuestro verdadero YO.

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